Nuestro país se ha convertido
en un infierno de explotación, este hecho no se puede ocultar más. Datos
oficiales señalan que en 2012 uno de cada cinco trabajadores no recibía aguinaldo, tres de cada diez no disfrutaban de
vacaciones pagadas, ni
tenia cobertura por enfermedad o riesgos del trabajo, y a cerca de la mitad no se les
pagaba horas extra.
Para el año 2013 de seis derechos laborales reconocidos por ley: aguinaldo, días de
enfermedad, vacaciones, riesgos del trabajo, horas extra y seguro social, en
promedio solo 59% de los asalariados disfrutaba de estos derechos, a cerca de
un tercio (33%) solo le cumplen de 2 o 4
de estos derechos, poco menos de 110 000 trabajadores (un 10% de la fuerza de
trabajo) no tienen ningún derecho laboral, es decir trabajan más de 8 horas (en
algunos casos llegando a 17 horas), trabajan enfermos y sin seguro, se les roba
impunemente el aguinaldo y la cesantía, los despidos de mujeres embarazadas o
en edad de lactancia son cosa de todos los días. La mayoría de trabajadores sin
ningún derecho tienen en común: ser nicaragüenses, ser jóvenes o tener alguna
discapacidad.
Este es nuestro país, el discurso sobre la “Suiza Centroamericana”
y el “país de paz”, tiene un corolario laboral, la suposición que el “conceso”
permitió mejores leyes laborales y mejores salarios, en los hechos estos
discursos pretenden esconder un hecho
cada vez más claro, en nuestro país se vive una explotación feroz y existe una
persecución tenaz de cualquier forma de organización sindical y política de los
trabajadores.
Pero no siempre fue así, haremos un repaso de los momentos
estelares en que nuestra clase se ha decido a luchar y ha logrado vencer,
muchos de los derechos que aún no se han perdido se lograron luchando, si
queremos detener la explotación y conquistar más derechos, el único camino es
recuperar las lecciones de lucha de nuestra clase.
Las huelgas por la jornada
de 8 horas. 26 de Febrero de 1920.
En Costa Rica es cada vez más normal que las jornadas de trabajo sean
superiores a las 8 horas, la idea que se tenga que trabajar solo 8 horas no es
una idea antojadiza, desde el inicio del movimiento obrero la idea era que el
día se debía dividir en 8 horas de trabajo, 8 horas de sueño (para recuperar
las fuerzas y la salud) y 8 horas para ocio, diversión, educación o lo que se
quisiera. Una jornada de 8 horas era la única forma de mantener sanos física y
espiritualmente a los trabajadores.
La jornada de 8 horas se conquistó en Costa Rica, gracias a una
extensa jornada huelguística que se desarrolló entre febrero y marzo de 1920.
Entre 1914 y 1920 el costo de la vida se vuelve insufrible, los
productos de más básica necesidad escasean y son muy caros, los jornales son
muy bajos. En medio de estos hechos las elites económicas y políticas viven en
un espectáculo de decadencia y autoritarismo, eligen gobernantes que no se
postulan y organizan golpes de Estado, en medio de las intestinas luchas políticas y militares aplican medidas
antipopulares como congelamiento de sueldos y despidos de funcionarios públicos
y hay una inflación inducida muy alta de hasta 60%.
Así el 26 de Febrero, inicia una oleada de huelgas espontaneas, no
coordinadas, que duran cerca de tres semanas, en las principales
concentraciones participan 1000 trabajadores y artesanos, estas huelgas tienen
la participación de todas las categorías laborales y en todas las provincias
hay manifestaciones, participan en las demostraciones: ebanistas, carpinteros,
mecánicos, albañiles, zapateros, pureros, panaderos, tipógrafos, costureras,
los talleres de la Fábrica Nacional de Licores y del Ferrocarril, los
recolectores de basura, obreros textiles y de las fábricas de bebidas y
cigarrillos, así como obreros de las minas en Miramar y de las empresas de
navegación en Puntarenas.
¿Con cuales reivindicaciones se
participó? Jornada de 8 horas, aumento de salarios entre 20% y 40% y reducción de los precios de los alquileres
en un 30%. La jornada de 8 horas y el aumento de salarios se logró para la
mayoría de las categorías, el debate sobre los alquileres, solamente se inició
pero concluirá con la demanda de casas baratas para los trabajadores. Como se
ve todas estas demandas son muy actuales.
La huelga bananera de 1934.
Es una de las huelgas más
importantes de la historia del país, ocurrió entre el 4 de agosto y el 16 de
septiembre de 1934, para ese año fue la principal huelga obrera en América
Latina.

Los obreros bananeros hicieron
huelgas desde finales de los años 20´s pero esta poderosa movilización que
involucró a más de 10 000 obreros y sus familias cambio para siempre la vida
social y política del país.
La huelga se realizó contra
las precarias condiciones de vida en las bananeras, así las describió Carlos
Luis Fallas, militante del Partido Comunista de Costa Rica, dirigente principal de la huelga y de la
combativa Federación de Trabajadores Bananeros del Atlántico: “Las labores de
"corta" eran obligatorias para todos los trabajadores (…) en los días
de "corta" todos los que el patrón necesitara debían trabajar como
cortadores, concheros, muleros y carreros. (…) esas labores debían realizarse
en cualquier tiempo y en cualquiera condiciones. A veces tenían que efectuar la
"corta" enfermos y bajo furiosos temporales; a veces tenían que
terminar el acarreo del banano de noche, bajo la lluvia, alumbrándose con
lámparas de canfín, bregando con mulas chúcaras, corriendo por líneas mal
construidas, pasando sobre puentes improvisados y peligrosos; por eso los
accidentes se repetían con tanta frecuencia. Y todas esas labores de la
"corta" las pagaban los finqueros a tantos centavos por racimo
recibido (…) Y si a semejante monstruosidad agregamos el maltrato, la
explotación de los "comisariatos", la falta de asistencia médica, las
pocilgas en que los obligaban a vivir”.
La huelga en los hechos fue
derrotada, por una combinación de represión y engaño, pero fue tan significativo
este movimiento que obligó a modificar sustancialmente las formas de
explotación de la bananera. ¿Qué
cosas logro la huelga de 1934? 1) La “United” tuvo que reconocer un
aumento sustancial de salarios, se comprometió a vender en sus "comisariatos",
para todos sus trabajadores y empleados, los artículos de primera necesidad a
precio de costo, se obligó a la empresa a reconocer el fuero sindical, a ceder en
cada finca un local para el Comité Sindical y a facilitar trenes para las
asambleas generales y para la celebración de los primeros de mayo. 2) Esta huelga logró la unidad entre
trabajadores costarricenses y
nicaragüenses y entre negros y blancos,
se quebró así la política de dividir a
la clase trabajadora usando la xenofobia y el racismo. 3) Fue una “escuela de
guerra” para la clase trabajadora por las múltiples tareas y métodos de lucha
que tuvo que utilizar: actividad parlamentaria, solidaridad obrera, comités de
seguridad y alimentación que funcionaron como embriones de control obrero.
Las huelgas por el aguinaldo
diciembre de 1959-enero 1960.
El aguinaldo o decimotercer
mes es-como cualquier trabajador sabe- uno de los mejores momentos laborales
del año. La versión corta y manipulada es que este fue un “logro” del gobierno
de Mario Echandi en otra versión igual de manipulada se dice que fue un impulso de Luis Alberto
Monge. Nada más alejado de la realidad.
Los trabajadores se venían
recuperando de un duro revés después de la contrarrevolución de 1948, su
principal organización política estaba ilegalizada, de 12 000 militantes el PVP
pasó a tener poco más de un centenar, en
la masacre del Codo del Diablo murieron asesinados dirigentes de la legendaria
huelga de 1934 como Tobías Vaglio y Lucio Ibarra, miles de comunistas fueron exiliados,
presos y/o despedidos de sus trabajos, en 1951 fue ilegalizada la CTCR y el 80%
de los sindicatos existentes. El gobierno figuerista y el imperialismo auspiciaban
(IMPULSABAN) el sindicalismo pro patronal de la Central de Trabajadores Rerum
Novarum (CTRN).
La huelga por el aguinaldo de
diciembre de 1959 y enero 1960, fue una heroica huelga de 26 días, que culminó
un largo procesos de re organización sindical, de recuperación de los
sindicatos ilegalizados o intervenidos por el figuerismo. En un duro proceso de
varios años los sindicatos logran
superar la falsa división pro patronal de la CTRN, e imponen por la base una
unidad de acción anti patronal, desde 1952 hasta 1959 hay una serie de huelgas
con las más variadas razones y
reivindicaciones: deficiencias en los
servicios de salud, vivida,
agua, higiene, transporte y recreo; reducción en las remuneraciones y menoscabo del salario mínimo; cambios en los
horarios y en las tareas establecidas en el contrato laboral; maltrato de
jefes, capataces y mandadores; violaciones al derecho de organización y
libertad sindical.
El aguinaldo se venía
imponiendo desde 1954 como una medida de cooptación en el gobierno central y
las instituciones autónomas, pero no incluía a los trabajadores de las empresa
privadas. Los liberacionistas con Monge a la cabeza impulsaban un proyecto de
ley para extender este derecho, el gobierno de Echandi veta el proyecto de ley
el 7 de agosto de 1959, la ley es resellada el 23 de Octubre por una asamblea
controlada por los liberacionistas. Pero de todas formas los patronos,
sobretodo la compañía bananera no aceptan la ley.
Lo único que garantizó que el décimo
tercer salario se extendiera realmente a las empresas privadas fue esta huelga de 26 días y un sucesivo
grupo de huelgas que a inicios de la década de los 60’s evitaron los intentos
de derogatoria de esta ley.
Las convenciones colectivas en la década del 70.
El derecho laboral tiene tres
pilares: la libertad sindical, es decir el derecho a tener sindicato, el
derecho a la huelga y el derecho a la negociación colectiva. Sin negociación y
acción colectiva los derechos laborales son papel mojado.
La década del 70, son los años
de fuego para la clase trabajadora, después de recuperarse del duro revés del
1948, se generaliza la negociación de convenciones colectivas de trabajo, que
logran una mejora significativa en las condiciones en las que los trabajadores
venden su fuerza de trabajo, no solo aumentando su salario real, sino también
su salario social.
Para entender la escalada de
esta forma de lucha por ejemplo, en 1962 se negocian 2 convenciones colectivas,
en 1969 se negocian 4, solo para el año 1970 hay 64 convenciones colectivas
negociada, en el sector bananero,
para el año 1971 los trabajadores plantearon 9 de las 15 Convenciones
tramitadas. A inicios de los años 70, en las 57 fincas fruteras que había en el
Atlántico, en 53 de ellas se había conquistado convenciones colectivas por
medio de paros y huelgas sucesivas.
Entre los años 1969 y 1978 se
negocian más de 500 convenciones colectivas en las más diversas categorías
sociales. Entre ellas por ejemplo las Fuerza y Luz (1967), RECOPE (1969),
JAPDEVA (1974) y la UCR (1976) muchas de ellas bajo amenaza hoy en día.
¿Qué tipo de conquistas se
lograron a través de las convenciones colectivas? Por ejemplo subsidios de
alimentación, pago de medicinas no cubiertas por el seguro social, transporte
gratuito, pluses por trabajos insalubres o peligrosos, pago de exámenes
médicos, incentivos al salario base, extensión de las vacaciones y de las
facilidades para disfrutarlas, aumento del valor de la hora extra trabajada,
entre otras.
Nuestro presente y nuestro futuro.
A finales de diciembre del
2014, decenas de trabajadores de la
construcción realizaron una huelga de varios días contra las empresas
subcontratadas que construyen el City Mall, las condiciones de trabajo de estos
compañeros son muy similares a las de los trabajadores de los años veintes,
jornadas extenuantes, accidentes por doquier, impunidad patronal, robo
descarado del aguinaldo y la cesantía.
La huelga y la acción directa
freno estos abusos, pero esos abusos se viven en todas las fábricas y centros
de trabajo. En 2014 y 2015 hemos visto un verdadero desfile semana tras semana,
de trabajadores hacia el Ministerio de Trabajo, sobretodo de trabajadores cuyas
empresas cierran y estos son despedidos sin ninguna responsabilidad patronal.

Las cosas se empiezan a mover,
la resistencia obrera aún es molecular, para lograr nuevas conquistas, para
trasformar estas pequeñas luchas y este “hormigueo” hacia el Ministerio de
Trabajo en nuevas conquistas, necesitamos recuperar las lecciones obreras del
pasado: unidad para luchar de todos los trabajadores, independencia de la
patronal y de sus agentes, ninguna confianza en el Ministerio de Trabajo y los
mecanismo de “arbitraje”, construcción de sindicatos unitarios y combativos, la
huelga con movilización como método fundamental de lucha de
la clase y sobretodo la construcción de una
herramienta central un partido político de la clase trabajadora, en nuestros
días para esta tarea se postula el Partido de los Trabajadores.